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Resolvemos las dudas más comunes sobre nuestra misión, el patrocinio de niños y cómo puedes ser parte de esta obra.
La Iglesia de Cristo Iberoamericana (ICI) es una organización cristiana sin fines de lucro que, guiada por el amor de Dios y el deseo de servir al prójimo, trabaja para llevar esperanza, cuidado y oportunidades a personas y comunidades que enfrentan situaciones de vulnerabilidad.
Nuestra labor nace de una convicción profunda: cada persona tiene un valor único delante de Dios y merece ser tratada con dignidad, amor y respeto.
A través de nuestras iglesias, centros de atención, programas sociales y alianzas con otras organizaciones, acompañamos a niños, madres, familias y comunidades que necesitan apoyo.
Nuestro propósito no es solamente atender una necesidad inmediata, sino caminar junto a las personas, fortalecerlas y ayudarles a construir un futuro con mayores oportunidades, siempre poniendo nuestra confianza en Dios.
Nuestra misión es servir a Dios sirviendo a las personas, llevando el amor de Cristo a quienes más lo necesitan mediante acciones concretas de cuidado, solidaridad y esperanza.
Creemos que nuestra fe debe reflejarse en nuestras acciones.
Por eso trabajamos para que un niño pueda tener alimento, atención médica, educación y acompañamiento; para que una madre que atraviesa una situación difícil sepa que no está sola; y para que una familia pueda encontrar apoyo y nuevas oportunidades.
Nuestra obra está en las manos de Dios, y cada persona que decide apoyarla se convierte en parte de esta misión.
Sí. ICI es una organización cristiana sin fines de lucro dedicada al servicio de las personas y comunidades que más necesitan apoyo.
Nuestra labor es posible gracias a Dios y a la generosidad de personas, iglesias, organizaciones, empresas y aliados que deciden creer en esta misión y aportar para hacerla posible.
Cada donación representa mucho más que un recurso económico. Es una oportunidad para llevar ayuda donde hace falta, esperanza donde existe dificultad y amor donde muchas veces hay soledad.
El patrocinio infantil nace de algo muy sencillo: una persona decide preocuparse por el bienestar y futuro de un niño y convertirse en parte de su historia.
A través de nuestros programas, iglesias, centros de atención y alianzas, identificamos las necesidades de los niños y sus familias para brindarles acompañamiento y apoyo integral.
Los recursos de nuestros patrocinadores ayudan a atender necesidades como:
❤️ Nutrición y bienestar · 🩺 Atención y seguimiento de la salud · 📚 Educación y desarrollo · 🤗 Acompañamiento y cuidado · 💌 Apoyo y palabras de ánimo · ✨ Formación en valores y esperanza
Pero el patrocinio es mucho más que una ayuda económica. Es decirle a un niño: "Tu vida importa. Dios te ama. Hay personas que creen en ti y quieren verte crecer."
Con el apoyo de nuestros patrocinadores podemos continuar llegando a más comunidades y brindar oportunidades que pueden marcar una diferencia real y duradera.
Puedes convertirte en patrocinador de un niño con un aporte de $45 al mes.
Tu aporte puede contribuir a brindar a un niño salud, educación, nutrición, acompañamiento y esperanza. Una oportunidad para cambiar una vida para siempre.
Sin embargo, sabemos que cada persona tiene diferentes posibilidades y que cada aporte cuenta. Por eso también puedes apoyar nuestra misión mediante:
💙 Donaciones mensuales · 💛 Donaciones de una sola vez · 🎁 Donaciones especiales · 🏡 Donaciones destinadas a un programa específico · 🏗️ Donaciones para proyectos determinados · ❤️ Aportes para necesidades especiales de nuestras comunidades
No importa el tamaño de tu aporte. Cuando damos con amor y ponemos nuestros recursos en las manos de Dios, podemos ser instrumentos para llevar esperanza a quienes más lo necesitan.
Nuestro deseo es que cada niño que participa en nuestros programas pueda sentirse especial, acompañado y valorado.
Cuando un niño sabe que alguien se interesa por él, que ora por él, que le escribe o que está pendiente de su bienestar, puede experimentar algo profundamente significativo: sentir que no está solo.
Cada mensaje, palabra de ánimo, felicitación o gesto de cariño puede convertirse en una fuente de motivación y esperanza.
Porque patrocinar no es solamente aportar dinero. Es construir un vínculo. Es acompañar. Es creer en un niño. Es recordarle que su vida tiene valor y que Dios tiene un propósito para ella.
Entendemos que cuando una persona decide confiar sus recursos a una organización, también está depositando en ella su confianza.
Por eso, para ICI, la integridad financiera no es una opción: es un principio fundamental y una política no negociable de nuestra organización.
Creemos que todos los recursos que recibimos son una responsabilidad que Dios pone en nuestras manos y que debemos administrar con honestidad, responsabilidad, transparencia y excelencia.
Como parte de nuestro compromiso con nuestros donantes y con Dios, cada año elaboramos y presentamos nuestro Informe de Integridad Financiera, en el que damos a conocer cómo son administrados y distribuidos los fondos que recibimos, así como los programas desarrollados y los resultados alcanzados durante cada período.
Queremos que nuestros colaboradores y donantes puedan conocer no solamente en qué se utilizan sus aportes, sino también qué impacto estamos logrando juntos.
Porque detrás de cada donación existe un acto de confianza. Y esa confianza la cuidamos con responsabilidad, transparencia y temor de Dios.
Tu aporte puede ayudar a cubrir necesidades que para muchos niños parecen sencillas, pero que pueden representar una enorme diferencia en su vida. Puede contribuir a que un niño tenga acceso a:
❤️ Nutrición y bienestar · 🩺 Atención y seguimiento de su salud · 📚 Educación y oportunidades de aprendizaje · 🤗 Acompañamiento y cuidado · 💌 Palabras de ánimo y apoyo · ✨ Valores, fe y esperanza
Pero quizás uno de los mayores impactos sea algo que no siempre puede medirse: hacerle sentir a un niño que no está solo. Que hay alguien que se preocupa por él. Que alguien cree en su futuro. Y, sobre todo, que Dios no se ha olvidado de él.
Sí. Creemos que el acompañamiento puede ir mucho más allá de una contribución económica.
Una palabra de ánimo, un mensaje, una felicitación por su cumpleaños o simplemente hacerle saber que alguien piensa en él puede convertirse en un momento muy especial.
Para un niño que atraviesa circunstancias difíciles, saber que alguien se interesa por su vida puede convertirse en una fuente de ánimo, seguridad y esperanza. Cada gesto de cariño puede recordarle: "Eres importante. Eres valioso. Alguien cree en ti."
Queremos que nuestros donantes puedan conocer y comprender la realidad de las comunidades donde desarrollamos nuestra labor.
Por eso buscamos generar espacios y experiencias que permitan acercarse a nuestra misión, siempre respetando la privacidad, seguridad y bienestar de los niños y sus familias.
Porque cuando conocemos las comunidades, comprendemos que detrás de cada número existe un rostro, una familia, una historia y un sueño.
Actualmente ICI desarrolla su labor en 6 comunidades de diferentes puntos del Ecuador, principalmente en lugares donde existen importantes necesidades sociales y económicas.
En estas comunidades hemos establecido y fortalecido nuestra presencia mediante iglesias y centros de atención, desde donde desarrollamos diferentes programas de apoyo y acompañamiento.
Actualmente, con la ayuda de Dios y el apoyo de nuestros donantes, aliados y organizaciones colaboradoras, tenemos la oportunidad de acompañar aproximadamente a: 👧 2.350 niños · 👩 345 madres · 👨👩👧👦 80 familias.
Y nuestra labor alcanza a muchas personas más a través de diferentes iniciativas comunitarias: brigadas médicas, visitas a los hogares, entrega de raciones y víveres de primera necesidad y otras acciones destinadas a atender necesidades urgentes de las familias.
Además, contamos con una escuela donde brindamos educación de calidad a un promedio de 500 niños, porque creemos que la educación es una de las herramientas más importantes para abrir puertas y construir nuevas oportunidades.
Nuestro trabajo no termina en entregar una ayuda. Queremos estar presentes, acompañar, servir y caminar junto a las comunidades, y nuestro deseo es seguir creciendo para llegar a más lugares.
Porque creemos que debemos estar donde existe la necesidad.
Muchas de las comunidades en las que trabajamos enfrentan dificultades económicas, falta de oportunidades y necesidades que afectan directamente a los niños y sus familias. Por eso decidimos estar presentes.
Hemos plantado iglesias y establecido centros de atención para poder desarrollar nuestros programas de manera cercana y constante. No queremos simplemente visitar una comunidad y entregar una ayuda. Queremos construir relaciones, acompañar procesos y caminar junto a las personas.
Hay muchas maneras de ser parte de esta misión. Puedes:
❤️ Patrocinar a un niño con $45 al mes · 💛 Realizar una donación de una sola vez · 🎁 Hacer una donación especial · 🏡 Apoyar uno de nuestros programas · 🏗️ Contribuir a un proyecto específico · 🤝 Convertirte en aliado de nuestra obra · 🙏 Orar por nuestros niños, madres, familias y comunidades · 📢 Compartir nuestra misión con otras personas
No necesitas hacer algo extraordinario para marcar una diferencia. A veces, un pequeño acto de generosidad puede convertirse en una gran respuesta para alguien que está orando por ayuda.
Porque detrás de cada aporte hay una oportunidad. Una oportunidad para que un niño reciba atención. Una oportunidad para que una madre sepa que no está sola. Una oportunidad para que una familia tenga esperanza.
Una oportunidad para que un niño pueda estudiar, crecer y soñar con un futuro diferente. Y, sobre todo, una oportunidad para que podamos seguir siendo las manos y los pies de Cristo al servicio de quienes más lo necesitan.
Tu apoyo de $45 al mes puede darle a un niño salud, educación, acompañamiento y esperanza. Una oportunidad para cambiar una vida para siempre.
Sé parte de esta misión. Dona. Patrocina. Ora. Comparte.
Juntos, de la mano de Dios, podemos llegar más lejos.